En su ensayo «The Great Feminization» (publicado en Compact Magazine el 16 de octubre de 2025), Helen Andrews sostiene que la cultura de la cancelación y el wokismo no son principalmente un cambio ideológico, sino el resultado de la feminización demográfica de las instituciones clave.
Cuando las mujeres pasan a ser mayoría en ámbitos como las facultades de Derecho (desde 2016), los medios (como el New York Times en 2018), la academia o los departamentos de RR.HH., las dinámicas internas cambian de normas “masculinas” (jerarquía, conflicto abierto, riesgo y búsqueda de la verdad objetiva) a normas “femeninas” (consenso, empatía, seguridad emocional e influencia relacional).
Andrews rechaza que esto se deba solo a la competencia meritocrática: lo atribuye a cambios legales y regulatorios (leyes antidiscriminación) y a nuevas normas culturales. Advierte que instituciones que dependen del proceso adversarial —como la abogacía o el periodismo— pierden su misión original y priorizan evitar el daño emocional sobre la objetividad. Una de sus frases más citadas es que “el Estado de derecho no sobrevivirá a que la profesión jurídica se convierta en mayoritariamente femenina”. El resultado, según ella, es una sociedad más frágil, aversa al riesgo y estancada.
Genios invisibles, brecha estratégica: por qué España no tiene —y necesita— un programa nacional de detección y protección del talento neurodivergente de alto rendimiento.
La detección y protección de genios y personas neurodivergentes de alto valor, necesita de un sistema coordinado entre profesionales clínicos, instituciones educativas, agencias de inteligencia y organismos estatales. El estudio RAND/NIH de 2023 confirma que estas personas representan una ventaja estratégica real para la seguridad nacional, especialmente en ciberseguridad, análisis de inteligencia e innovación tecnológica.
El problema oculto: el enmascaramiento mutuo El mayor riesgo de pérdida de talento estratégico es la doble excepcionalidad no diagnosticada. Las altas capacidades enmascaran las dificultades (el niño «aprende rápido, ¿qué problema puede tener?») y las dificultades enmascaran las capacidades (el adulto con TDAH severo que nunca fue identificado como superdotado). Un individuo con TEA (trastorno del Espectro Autista) puede «ocultarse» simulando conductas «normales» para no ser discriminado. Esto genera individuos de altísimo valor que en algunos casos caen en fracaso escolar, exclusión laboral o marginación, constituyendo una pérdida estratégica enorme para el país.
Protección como activos estratégicos
El estudio RAND sobre neurodiversidad y seguridad nacional (EEUU) identifica que el reconocimiento de patrones, hiperfoco, análisis de sistemas complejos y resolución creativa de problemas son capacidades comunes en personas neurodivergentes —precisamente las más demandadas en inteligencia, ciberseguridad y ciencia avanzada. Barreras actuales a superar La principal barrera identificada por RAND es que dentro de estructuras gubernamentales, la neurodivergencia se trata como discapacidad, forzando a los individuos a autodeclararse «discapacitados» para recibir adaptaciones, lo cual desincentiva su participación y revela un diseño estructural pensado exclusivamente para perfiles neurotípicos. Para superar esto hay que rediseñar entornos, procesos de selección y culturas organizativas, no solo etiquetar individuos.
La paradoja ética central Cualquier sistema de «protección estratégica» de estos individuos debe resolver una tensión fundamental: el Estado como protector versus el Estado como explotador. Proteger genuinamente implica garantizar autonomía, condiciones de vida dignas, salud mental sostenida y libertad creativa —no simplemente extraer valor cognitivo en beneficio institucional. Los modelos con mejores resultados (Israel, Finlandia, Singapur) combinan detección temprana con inversión profunda en el bienestar integral del individuo, entendiendo que el talento excepcional florece en libertad, no bajo presión.
En Europa, el panorama es muy asimétrico: el Reino Unido lidera de forma clara y documentada, mientras que otros países tienen iniciativas más dispersas, principalmente en el sector privado o académico, sin alcanzar aún el nivel de programa estratégico formal de inteligencia estatal.
Reino Unido: GCHQ, el caso más avanzado
El GCHQ (Government Communications Headquarters) es la agencia europea que más claramente ha institucionalizado el reclutamiento neurodivergente. Su director Jeremy Fleming declaró públicamente que buscan activamente candidatos con «diferencia neurológica» para roles de análisis, precisamente porque sus capacidades de reconocimiento de patrones y pensamiento no convencional son irreemplazables en ciberinteligencia. El programa tiene varias dimensiones concretas:
Campaña activa de reclutamiento de mujeres autistas, con TDAH y dislexia para ciberseguridad
Reconocimiento oficial como «Disability Confident Leader» del gobierno, pero reencuadrando la neurodivergencia como fortaleza cognitiva, no como discapacidad
Entorno físico y cultural rediseñado: código de vestimenta relajado, espacios adaptados, cultura de «mix of minds» — entendido como ventaja táctica ante amenazas de IA y estados adversarios
El MI5 y MI6 siguen el mismo marco institucional que GCHQ bajo las UK Intelligence Services
La conexión histórica es elocuente: Alan Turing, el criptoanalista decisivo de la Segunda Guerra Mundial y fundador conceptual de la computación moderna, trabajó en Bletchley Park —el precursor del GCHQ— y era notablemente neurodivergente.
Países Bajos: AIVD y el modelo de «habilidades especiales»
El AIVD (Algemene Inlichtingen- en Veiligheidsdienst) no tiene un programa neurodivergente o al menos no con este nombre, pero su discurso de reclutamiento está claramente orientado hacia perfiles cognitivos atípicos:
El subdirector del MIVD (inteligencia militar) declaró: «buscamos personas ordinarias con habilidades especiales que entreguen rendimientos excepcionales»
Organiza Summer Schools específicas para captar joven talento cibernético, con procesos de selección basados en demostración práctica de habilidades, no en entrevistas convencionales
El AIVD sí tiene un enfoque de diversidad declarado, aunque con asimetrías de género en sus departamentos técnicos (80% personal IT masculino)
Dinamarca: Specialisterne, un modelo civil de referencia internacional
Dinamarca no cuenta con un programa de inteligencia estatal específico, sin embargo, es el origen del enfoque más difundido a nivel mundial para integrar el talento neurodivergente en sectores estratégicos.
Specialisterne («Los Especialistas») es una empresa social danesa que opera en 26 países y ha demostrado que individuos autistas, con TDAH, OCD y dislexia superan sistemáticamente a perfiles neurotípicos en testing de software, análisis de datos, calidad y ciberseguridad
Su modelo ha sido adoptado por empresas como SAP, Microsoft, EY y JPMorgan, y exportado a agencias de ciberseguridad
Clave metodológica: no exigen diagnóstico formal — evalúan competencias reales, no etiquetas clínicas
Alemania tiene el BZND (Zentrum für Neurodiversität), un centro civil de investigación y orientación, y la Deutsche Bank ha pilotado el programa Neurodiversity@Work, pero el BND no tiene ningún programa público equivalente al de GCHQ. Francia, Italia y España tampoco tienen programas de inteligencia documentados en este ámbito.
La brecha estratégica de España
España presenta la mayor brecha entre potencial y acción de los países europeos con servicios de inteligencia relevantes. El CNI no tiene ningún programa documentado de identificación o reclutamiento de talento neurodivergente, ni existe conexión institucional entre el sistema diagnóstico clínico (que ya es deficitario en altas capacidades adultas) y los organismos de seguridad nacional. Esto contrasta con el hecho de que el GCHQ lleva más de cinco años con programas activos, y con que el modelo Specialisterne —nacido en Dinamarca— ya opera en Portugal desde 2021.
La ventana competitiva para que España desarrolle algo equivalente está abierta, pero cada año sin un programa estructurado, equivale a talento que o bien permanece sin detectar, o bien es captado por agencias de otros países u organizaciones privadas extranjeras con procesos de selección mejor adaptados.
Brent Hecht, Director de Ciencia Aplicada en Microsoft y Profesor de Northwestern University, definió en documentos internos de Microsoft la recopilación de contenidos para entrenar modelos de inteligencia artificial como «un robo asombroso de proporciones sin precedentes» y, posiblemente, «el mayor robo de trabajo en la historia de la humanidad». Por mucho que Microsoft afirme […]
En esta serie de artículos sobre lo que creo que debería ser la inteligencia artificial corporativa, hemos ido tocando una idea bastante provocadora: quizás el mayor problema de la inteligencia artificial empresarial tal como la conocemos hasta ahora no es la inteligencia, sino el nivel al que la estamos programando. Hoy, los modelos de frontera, […]
Esta noticia me ha parecido muy interesante: hasta ahora, los agentes de inteligencia artificial actuaban sobre información, pero Google acaba de anunciar que lanza Google Home MCP con lo que van a ser capaces de observar y modificar directamente el entorno doméstico. Entendámonos: no se trata de lanzar otra versión de un asistente de voz, […]
Una noticia en Los Angeles Times, «Hollywood fears an AI future. China is already living it«, me despierta una gran curiosidad sobre esos procesos históricos de sustitución tecnológica que surgen al hilo de la aparición de casi cualquier tecnología nueva, y que tienden a generar actitudes de desprecio que, más adelante, suelen convertirse en otra […]
La parafernalia que se ha organizado en torno a las declaraciones de los líderes de las compañías de inteligencia artificial norteamericanas diciendo que ven hasta recomendable una pausa pero no planteándose hacerla porque no se puede controlar que la hagan todos, con China diciendo que se ven amenazados y Donald Trump por el medio desestimando […]
Este es un tema que me trae a mal traer: no conozco ninguna aplicación de inteligencia artificial que haga algo tan sencillo como leerse un montón de mis textos, aprender mi estilo, cuáles son las palabras que utilizo habitualmente, y que simplemente me funcione como corrector ortográfico verdaderamente inteligente: es decir, que lo único que […]
Llevo semanas intentando describir en esta serie lo que creo que será el futuro de la inteligencia artificial corporativa. Imaginemos que alguien, en algún lugar, desarrolla una solución que cumple con todos los requisitos que he ido esbozando aquí: ¿estaría tu empresa en condiciones de adoptarla y aprovechar todas las ventajas que hemos descrito? La […]
Una noticia de Bloomberg afirma que Sam Altman está considerando la posibilidad de pausar el desarrollo de la inteligencia artificial de forma conjunta con otros laboratorios, pero realmente, las cosas están muy lejos de estar ahí. La realidad no es que Altman quiera parar, sino que únicamente considera viable hacerlo si el resto de las […]
El pasado 9 de septiembre, el Bulletin of the Atomic Scientists publicó mi artículo «Three reasons Europe learned to distrust Big Tech before America did«, dentro de un número especial dedicado a analizar qué salió mal con internet y qué podemos hacer para intentar arreglarlo. El artículo nació de una propuesta de Daniel —Dan— Drollette […]
Jacob Coxon, investigador que trabajó en el entrenamiento de modelos en OpenAI y en Anthropic, presenta su dimisión y afirma en X que ambas compañías están «avanzando a toda velocidad hacia una superinteligencia capaz de automejorarse». Dos personas de Anthropic, Evan Hubinger y Samuel Marks, lo refrendan públicamente asignando una probabilidad de un 10% a […]